Sant Cugat contará con 3.000 nuevas viviendas a precio asequible
Se construirán 2.000 pisos de protección oficial de alquiler y otros mil en régimen de cesión de uso. Los alquileres costarán aproximadamente 10 euros el metro cuadrado y las viviendas en cesión costarían unos 200.000 euros


19 feb 2025 - 09:07
Un nuevo barrio en marcha. En los terrenos del antiguo campo de golf de Can Sant Joan, entre el verde del Turó de Can Camps y la AP-7, el Ayuntamiento de Sant Cugat espera levantar un nuevo barrio de 3.000 viviendas. El plan, para dar respuesta a la demanda que registra el municipio, especialmente entre sus vecinos más jóvenes, prevé la construcción de 2.000 pisos de protección oficial de alquiler y mil más en régimen de cesión de uso a precio asequible.
Según publica La Vanguardia, la previsión es que la primera fase del nuevo barrio pueda estar operativa en 2030. El viernes el Consistorio trasladará el proyecto del nuevo distrito, que multiplicará por cuatro el parque de vivienda pública de Sant Cugat, a la consellera de Territori, Sílvia Paneque. “La propuesta encaja perfectamente con el proyecto de la Generalitat para crear 50.000 viviendas públicas en los próximos cinco años”, ha dicho.
De hecho, la propuesta aportaría un 6% de las viviendas prometidas a unos precios concretos en este municipio. Los pisos de alquiler, con una superficie media de 60 metros cuadrados, tendrían un coste aproximado de 10 euros el metro y las viviendas asequibles en cesión de uso costarían unos 200.000 euros (3.000 euros el metro cuadrado). Una vez finalizada la concesión, estos pisos se reincorporarían al patrimonio público.
Planean un distrito autosuficiente energéticamente con uso restringido del vehículo privado
El Ayuntamiento ha encargado el diseño urbanístico a los estudios de arquitectura Batlleiroig y B720 Fermín Vázquez. Sus propuestas dibujan un ecodistrito autosuficiente en cuanto a la energía y con un uso restringido del vehículo privado. Así, el barrio tendrá cuatro aparcamientos en las entradas para dejar los coches y los traslados internos se harán a pie o en bicicleta. Además, se prevé la puesta en marcha de nuevas líneas de autobuses eléctricos para enlazar el barrio con las estaciones de los Ferrocarrils de la Generalitat y el centro de la ciudad.
Además, para garantizar una comunicación fluida entre el futuro barrio y el resto de la población, el proyecto propone mejorar los cruces sobre la AP-7 y la C-16 para que los actuales puentes se conviertan en una continuación de la trama urbana y las zonas verdes existentes, creando una gran ronda para peatones y bicicletas. En cuanto a la construcción, las edificaciones se harán con materiales sostenibles, como madera, y se dotarán las instalaciones de geotermia para suministro energético.
No habrá construcciones bajo suelo, para evitar así costes elevados e impacto ambiental. El proyecto prevé plazas cívicas, servicios como una guardería, una escuela de primaria, equipamientos culturales, deportivos y asistenciales, huertos urbanos y áreas de reciclaje.